“No quiero que haya nadie inocente detenido, sólo pretendo que se sepa toda la verdad para que se haga justicia y esto no se repita más”, sostuvo Patricio Ledezma, la víctima de la agresión que sufrió el 29 de enero a la salida de un boliche en Tafí del Valle. Pronunció esas palabras antes de que el juez Javier Núñez Campero resolviera liberar a César Máximo Carreras. Dos días antes, había ocurrido lo mismo con Santiago Bagne, el otro imputado en el expediente.

Los defensores Ángel Fara y Daniel Medina pidieron una audiencia para morigerar la prisión preventiva que se le había dictado al joven de 19 años -al igual que a Bagne- por el delito de lesiones graves en grado de tentativa agravadas por el concurso premeditado de dos o más personas, en calidad de coautores. El profesional argumentó que, en la teoría del caso, la fiscala Mónica García de Targa no había determinado cuál era la participación de cada uno de los acusados.

“Hemos incorporado nuevas pruebas y seguimos sosteniendo que él no participó en la agresión. No sólo sumamos videos, sino también testimonios que avalan nuestros dichos”, aseguró Fara.

Nuevas evidencias

El auxiliar Hugo Campos, siguiendo las instrucciones del fiscal Gerardo Salas, quien reemplaza a García de Targa, aseguró que acompañaría lo planteado por la defensa. “En los últimos días se incorporaron nuevas evidencias que podrían confirmar que el imputado no participó en el hecho”, indicó. En la audiencia, el representante del Ministerio Público no adelantó si continuará sosteniendo la acusación contra Carreras y Bagne o si, con el correr de los días, será modificada. El Código Procesal Penal establece que puede hacerlo hasta que el expediente sea elevado a juicio.

Concepción, una ciudad convulsionada por el ataque a Patricio Ledezma

José María Molina, representante legal de la víctima, se opuso tenazmente a que el acusado sea liberado. “La defensa argumenta que se incorporaron nuevos elementos y testimonios aportados por ellos mismos. Nosotros también aportamos imágenes que podrían comprometer a ambos y sumamos entrevistas que contradicen los dichos de las personas que ellos presentaron”, explicó. “Entiendo perfectamente que el dueño de la investigación y el responsable de definir la situación procesal relativa a las medidas cautelares de los acusados es el Ministerio Público. Contra eso no puedo luchar y debe respetarse porque así es nuestra manda procesal”, añadió el abogado.

Finalmente, el juez Núñez Campero dictó la libertad de Carreras. “Quiero aclarar que, tal como hice en la audiencia pasada, acepté lo planteado por el Ministerio Público”, señaló.

Según la resolución, Carreras seguirá imputado en la causa, pero continuará el proceso en libertad. El magistrado, como ocurrió con Bagne, le impuso reglas de conducta: no consumir alcohol ni drogas, no influir sobre otras personas y no acercarse ni comunicarse con la víctima.